El linfedema es la hinchazón del brazo como consecuencia de la extirpación de los ganglios de la axila que puede estar acompañada de entumecimiento, molestia y a menudo infección. Dependiendo del tamaño que llegue a tener el brazo afectado puede llegar a ser discapacitante.

Al extirpar total o parcialmente la mama para curar un cáncer, también se quitan  en algunos casos los ganglios de la axila, dado que son un lugar en el que pueden quedar células malignas desprendidas del tumor.

El linfedema es un  efecto secundario que puede comenzar durante o después del tratamiento del cáncer de mama y se presenta cuando la linfa no puede circular por el cuerpo como debe y se acumula en los tejidos blandos cuando el sistema está dañado o bloqueado. Se puede prevenir con ejercicios y tratamientos de rehabilitación mediante masajes específicos de drenaje realizados por especialistas en fisioterapia.

SIGNOS Y SÍNTOMAS DEL LINFEDEMA

Aparición de dolor, malestar, cambios sensitivos, pesadez, deterioro de la movilidad, cambios en la piel como secreción, endurecimiento o celulitis y edema del miembro afectado.

Es muy importante consultar a un médico en caso de enrojecimiento de la piel, aumento de la temperatura local o ante lesiones cortantes.

Recomendaciones para el brazo afectado: No extraerse sangre, aplicarse inyecciones, hacerse acupuntura ni tomarse la presión arterial. Tampoco se debe transportar peso ni hacer ejercicios pesados, traumáticos o violentos, realizar baños termales o en saunas ni exponerse demasiado al sol.

FACTORES DE RIESGO

La presencia del linfedema se relaciona con la extensión de una cirugía pero ciertos factores aumentan la posibilidad de su aparición. Entre ellos están la obesidad, la inmovilidad de la extremidad y la presencia de infecciones post-quirúrgicas en la herida aumenta la incidencia en un 10%

Debido a que el linfedema puede no producirse hasta décadas después del tratamiento quirúrgico se advierte que las medidas preventivas deben ser tenidas en cuanta DE POR VIDA ya que el linfedema, una vez instalado, es una complicación de difícil manejo terapéutico.

Se recomienda:

  • Mantener limpia la piel e hidratarla con cremas de buena calidad.
  • Lavar la zona con jabones suaves e hipoalergénicos.
  • Elevar el brazo mientras duerme o viaja.
  • Usar máquinas eléctricas para depilar. No usar navajas afiladas.
  • Usar ropa suelta
  • Llevar una dieta nutritiva y equilibrada.
  • Evitar todo tipo de quemaduras. Incluídas las producidas por exposición solar.
  • Evitar cortes y picaduras de insectos.
  • Realizar meticuloso cuidado de uñas.
  • Utilizar guantes para lavar la vajilla y al realizar trabajos de jardinería.
  • Caminar, nadar y cumplir con la rutina de ejercicios recomendada por el personal médico.

Cuidémonos entre todas!